jueves, 6 de marzo de 2014

La normalización de la violencia.

Algunos medios de comunicación se han hecho eco de unas imágenes grabadas por adolescentes, en las que una de ellas atacaba, con saña y odio, a otra chica del grupo. Los mismos que grabaron la brutales imágenes, utilizaron las redes sociales para dar difusión a tan lamentable asunto. ¿Dónde estamos fallando? ¿Qué lleva a nuestros más jóvenes a actuar de esta forma ante un hecho de consumada violencia? Creo que la labor educativa, tanto familiar como escolar, juegan un papel fundamental: los que dedicamos nuestro tiempo a trabajar con adolescentes, debemos apostar por la educación integral del educando. No nos sirve de nada almacenar conceptos y fórmulas, si no somos capaces de combatir aspectos tan despreciables como la normalización de la violencia en todos los ámbitos de la vida. La familia también juega un papel fundamental: en su seno se engendran estímulos positivos o negativos, fundamentales en la formación de nuestros adolescentes. El diálogo, el razonamiento, el ejemplo… son los mejores ingredientes para potenciar conductas positivas. Todos tenemos la obligación de educar en valores a las futuras generaciones, para hacer de éste, un mundo más civilizado.

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